Las exportaciones agroalimentarias españolas a China

 

Alberto Alonso
Exconsejero Comercial de la embajada de España en China

Para visualizar rápidamente el éxito de las exportaciones agroalimentarias españolas a China solo hay que tener en cuenta que se han multiplicado por más de diez entre 2005 y 2015, pasando de 71 a 826 millones de euros. En 2008 nuestras exportaciones agrolimentarias a China representaban el 5,2% de nuestras exportaciones totales, mientras con los datos disponibles de 2016 este porcentaje se eleva al 25% de las exportaciones totales.Dicho de otra manera, en 2008 nuestras exportaciones agroalimentarias a China eran marginales, mientras en 2016 alcanzan un valor considerable y, lo que es más importante, la tendencia es a que este porcentaje siga aumentando en los próximos años.

Sin embargo estos datos no indican que hayamos llegado al nivel potencial máximo, hay todavía mucho trabajo a realizar si se quieren desarrollar todas las posibilidades que nos ofrece este mercado.

En primer lugar hay que destacar que China va a demandar cada día más alimentos, en cantidad y en calidad.  Lo primero que aprendí en China es que sus autoridades distinguen dos conceptos, la “food safety” y la “food security”. En español los dos conceptos los traduciríamos como seguridad alimentaria, pero para los chinos el primero coincide con la sanidad de los productos y el segundo con un suministro constante y fiable y un stock estratégico en determinados productos esenciales.

Aumento de las exportaciones de porcino

Como el éxito de nuestras exportaciones es debido en gran parte al sector de la carne de porcino, hay que hacer historia. En Octubre de 2008 se permitieron nuestras exportaciones de carne de porcino y cuando aparece la crisis de la gripe H1N1 en 2009, se prohíben las importaciones a China procedentes de USA y Canadá y de los cuatro países europeos autorizados (Alemania, Francia, Dinamarca y España), a los que se exigió un certificado adicional de ausencia de gripe H1N1. Solo España siguió exportando de forma regular la carne de porcino (Alemania y Francia dejaron de exportar y Dinamarca estableció un cupo), hecho que no pasó desapercibido para las autoridades chinas, ya que cumplíamos con los dos conceptos, seguridad alimentaria y constancia y fiabilidad en el suministro.

Desde entonces la carne de porcino ha aumentado sus cifras de exportación de forma muy sensible hasta alcanzar hasta mayo de este año la cifra de 272 millones de euros, lo que nos indica que 2016 puede acabar con una cifra de exportación superior a los 500 millones de euros, solo en carne porcina. Esto representa el 50% de todas las exportaciones agroalimentarias a China.

Esta cifra significa que China pasaría a ser el segundo mercado de carne porcina de España y si sigue esta tendencia llegaría en 2017 a ser el primer comprador de carne porcina española. Este hecho ha tenido especial trascendencia en un momento en el que las exportaciones a Rusia se cerraron a raíz de la crisis en Ucrania.

Hay que recordar que ya se ha producido la tercera visita por parte de las autoridades chinas para aprobar nuevas empresas españolas autorizadas a exportar carne porcina a China. En Septiembre se han aprobado cinco nuevas empresas españolas y otras se aprobarán cuando subsanen deficiencias. Obviamente este hecho provocará que el volumen de exportaciones siga aumentando. Las autoridades chinas son conscientes de que en España este sector está más atomizado que en los otros países competidores autorizados, lo que representa una mayor competencia en precios, con calidad y garantía de seguridad alimentaria.

La autorización de exportación de productos derivados del cerdo tuvo otra connotación importante, al incluirse la aprobación de la exportación de jamón. El jamón es un producto emblemático que se incluye en el grupo de productos gourmet y aunque el volumen de exportación no es importante, sí permitió visualizar a España como exportador de productos de alta calidad. De cara a la promoción comercial de alimentos, el jamón ha sido una gran ayuda desde entonces, si bien sigue pendiente la autorización de la exportación del jamón con hueso, que daría un nuevo impulso a nuestras exportaciones de este producto.

En general, las exportaciones de porcino a países del Extremo Oriente están funcionando muy bien, incluyendo otros países como Japón, Corea del Sur, Hong-Kong y Taiwan.

Otro factor a destacar del mercado chino es que en productos regulados, como es el caso de la carne, frutas o piensos, si un país está autorizado, su competencia está reducida al resto de países autorizados, o dicho de otra manera o estás dentro o estás excluido del mercado.

Hacia la venta de vino de calidad

El segundo sector importante es el del vino. Hasta 2008 nuestras exportaciones estaban basadas fundamentalmente en vino a granel. A partir de entonces se inicia un proceso gradual de sustitución de vino a granel por el de vino embotellado. Esto significa una transformación significativa hacia la venta de vino de calidad con Denominación de Origen.  Sin embargo todavía queda mucho por hacer, ya que si vemos las exportaciones por volumen y por precio, el precio medio sigue siendo bajo en comparación con países como Francia, que domina el mercado con un precio medio muy superior al de nuestros vinos. 

Otros países competidores como Chile o Australia se benefician de acuerdos comerciales con aranceles inexistentes o más bajos que los negociados por la UE, por tanto la tendencia es a competir en precio, cuando el objetivo debería ser la competencia en calidad. Aún así, el aumento en este último año en vino embotellado llega al 53%. China se ha convertido en el primer mercado en Asia y en el segundo mercado no comunitario tras USA.

Parte de la estrategia debería ser la implantación en zonas y regiones de China en las que el vino todavía no tiene una oferta saturada, como sí la tiene en las zonas de Shanghai, Beijing o el delta del Río Perla. Otro factor a tener en cuenta es que el talón de Aquiles de los vinos franceses son las falsificaciones. Garantizar la ausencia de falsificaciones en nuestros vinos es de esencial importancia de cara a su promoción.

El siguiente mercado en importancia es el del aceite de oliva. Este mercado se muestra más irregular en función de la cosecha disponible cada año. Las exportaciones aumentaron a partir de 2008 de forma continua hasta llegar en 2012 a un máximo de 94 millones euros, bajando en 2013 y 2014, para llegar a otro máximo de 131 millones € en 2015. A favor del aceite de oliva tenemos que es considerado un aceite saludable y al mismo tiempo un producto gourmet. En China es posible exportar aceite de oliva  de calidad envasado y con presentaciones muy cuidadas, ya que el precio no es un factor que influya decisivamente en la venta como producto gourmet. En este caso es muy necesario disponer de campañas de promoción genérica que beneficien la imagen del aceite de oliva ante el consumidor.

El hecho de que se considere como producto saludable se lo tenemos que agradecer a una catedrática de la Universidad de Beijing, que hace años ya proclamó  las virtudes saludables del aceite de oliva.

En el mercado de la fruta hay que decir que desde que se autorizaron las exportaciones de cítricos hasta que se iniciaron de facto las primeras exportaciones pasaron casi diez años. Es en 2015 cuando se iniciaron las expediciones de forma regular y han pasado de 4,7 millones de euros en 2015 a 13 millones de euros en 2016 (11.800 TM), con un aumento espectacular. Este sector es el que más progresión va a tener en los próximos años, pasando a tener un mercado importante, ya que el mercado puede absorber sin problemas unas 25.000 TM de cítricos españoles.

La calidad de nuestros cítricos es excelente y reconocida mundialmente, pero el acceso a un mercado tan lejano siempre ha sido una rémora para nuestros exportadores. Sin embargo una vez iniciadas las exportaciones con buenos resultados, se empieza a reconocer como un mercado con excelentes posibilidades.

El hecho de que durante tantos años no exportásemos cítricos ha impedido nuevas autorizaciones por parte de las autoridades chinas. Sin embargo, ya se ha autorizado la exportación de melocotón, nectarina y ciruela. En caso de que se inicien las exportaciones satisfactoriamente, se abrirá la puerta a la autorización de otras frutas.

Otro sector que aumenta sus exportaciones es el de productos lácteos. Desde hace varios años las cifras de exportación crecen de forma continuada. Las principales partidas corresponden a leche, nata, suero y lactosuero. Si bien la crisis de la contaminación con melanina en leche no fue aprovechada por nuestras empresas, años más tarde parece que nuestras empresas están posicionándose de forma adecuada en el mercado, en especial en leche líquida. Hay que tener en cuenta que antes no existía exportación de este producto, aunque todavía queda mucho por hacer. El queso cuesta mucho para entrar en este mercado debido a que no es de consumo generalizado.

Como anécdota cabe citar el caso de la alfalfa. En un año de escasez de piensos a nivel mundial, se les ofreció la posibilidad de autorizar la importación de alfalfa, nuestra traductora no acertó a traducir la palabra al chino, pero tuvimos la suerte de que el oficial chino sabía inglés y entendió de qué estábamos hablando al coincidir el nombre. El caso de la alfalfa es significativo de las posibilidades del mercado. La importación se autorizó definitivamente en octubre de 2014, y en 2015 se exportaron 37 millones de euros. Este año las exportaciones serán menores, pero lo importante es estar autorizados, ya que cuando la situación internacional varíe, nos podemos volver a posicionar rápidamente. La demanda por parte del vacuno de leche es elevada y especialmente adecuada para la zona de Mongolia Interior.

Otros productos de origen animal, que incluyen tripas para embutidos, núcleos córneos (empleados en la medicina tradicional china) y cueros y pieles (incluye de vacuno, ovino, caprino y conejo) que son muy apreciados por la industria manufacturera china por su elevada calidad, son productos importantes en nuestras exportaciones.

El pescado es el único sector con evolución negativa, ya que las exportaciones han disminuido en los últimos años. Hay que tener en cuenta que la mayor exportación agroalimentaria de China a España es el pescado, en este caso también las importaciones españolas han disminuido, aunque ligeramente.

El tirón del resto de exportaciones hace que el apartado de preparaciones alimenticias diversas también aumente de forma apreciable. Aquí se incluyen productos de calidad, lo que demuestra que cada vez los alimentos españoles son más apreciados en China y demuestra la diversificación de las exportaciones.

Algunos temas pendientes

Aunque podamos estar satisfechos con los resultados obtenidos en los últimos años, dada la dimensión del mercado, todavía queda mucho por hacer. Primero es preciso incitar a nuestras empresas a que apuesten por este mercado, que es un mercado de futuro. Además hay que hacer una apuesta por campañas inteligentes de promoción, la apuesta por la calidad y la seguridad alimentaria (hay que resaltar que nunca ha habido problemas importantes en este último aspecto), y por último seguir abriendo los mercados regulados.

Como asuntos pendientes queda la apertura del mercado para nuevas frutas. A este respecto, las que más éxito pueden tener son la uva de mesa, cereza y otras. Otro asunto pendiente es la autorización de la carne de aves. Este asunto se ha planteado a las autoridades chinas en repetidas ocasiones, pero hasta ahora con resultados infructuosos. Un protocolo permitiría no solo exportar carne de aves, sino también despojos como las patas  de pollo, que son consideradas como una exquisitez en China y tienen un mercado impresionante. Asimismo permitiría exportar patés y conservas cárnicas. Tampoco está permitida la exportación de embutidos y, como ya he señalado, la autorización de jamón con hueso incrementaría sensiblemente las exportaciones de este producto.

Como se puede ver quedan temas importantes pendientes, si bien la Comisión Europea reconoce que el país europeo que ha obtenido mejores resultados en el sector agroalimentario ha sido España. No hay que dormirse en los laureles, las oportunidades están ahí: aunque la economía china vaya ralentizándose, la demanda de alimentos seguirá aumentando por la falta de suficiente tierra cultivable y la demanda de la clase media china de productos importados de calidad.